Trastornos de ansiedad

La ansiedad es adaptativa en muchas circunstancias ya que permite estar alerta y dispuesto para hacer frente a los cambios y problemas que el ambiente plantea. Pero ésta se torna patológica cuando se manifiesta de manera frecuente, persistente e intensa implicando diferentes respuestas: a nivel cognitivo se expresa con experiencias de miedo, pánico, alarma, inquietud o preocupación; a nivel somático, puede mostrarse aceleración cardíaca y respiratoria, temblores, incremento de la tensión muscular o mareos; y a nivel conductual, la evitación es la característica principal. cabeza humo

Desde aprenderT adultos (clínica de psicología en Madrid), creemos que es importante que busques una solución y que dejes a un lado todos aquellos miedos y preocupaciones que no te están permitiendo llevar una vida normal y disfrutar de los pequeños detalles.

Si tienes algún problema de los mencionamos, no dudes en acudir a nosotros porque el trabajar desde el ámbito psicológico puede abrirte muchas puertas hacia el bienestar:

  • Ataque de pánico: experiencia de aparición brusca, que provoca un intenso miedo y que va acompañado de ciertos síntomas fisiológicos (palpitaciones, sudoración, ahogo, temblor, nauseas, dolor en el pecho, mareo, miedo de perder el control…).
  • Trastornos fóbicos: reacciones de miedo intenso, que van acompañados de evitación, provocados por situaciones que objetivamente no justifican tales respuestas y que interfieren con la vida cotidiana.
  • Trastorno de ansiedad generalizada: es reconocible por el sujeto ya que su ansiedad y su preocupación son totalmente excesivas y diariamente y la persona no es capaz de discriminar que situaciones son las que les producen sus síntomas.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: este problema puede llegar a ser muy llamativo y provocar un excesivo malestar tanto a la persona como a su entorno y es que tanto las obsesiones, entendidas como ideas, pensamientos o imágenes que se experimentan como invasores o sin sentido, como las compulsiones, conductas repetitivas e intencionales, que se producen para dar respuesta a una obsesión y así disminuir la ansiedad, interfieren en la rutina habitual de las personas.
  • Trastorno de estrés postraumático: aparece cuando la persona ha sufrido o ha sido testigo de una agresión física o amenaza para la vida de uno mismo o de otra persona y siendo la reacción emocional experimentada intensa, provocando miedo, horror o indefensión. La labor del psicólogo debe servir para reorientar a las personas a encontrar la manera de aprender de la experiencia traumática y progresar a partir de ella.