Terapia de pareja

Actualmente, los modelos y las condiciones de pareja no son los mismos que los de hace tiempo pero los problemas más frecuentes continúan a lo largo de los años (evitación continúa de ciertos conflictos, falta de reconocimiento de las propias emociones y las de la pareja, reducción del tiempo y la comunicación entre ambos, dejarse llevar por la impulsividad o la falta de autocontrol, críticas constantes sin aportar nada positivo a la persona de nuestro lado o desconfianza y celos).

Sabemos que mantener un relación de pareja estable y duradera no es tarea sencilla en los tiempos que corren. Por ello, consideramos que es muy importante trabajar los conceptos de igualdad y reciprocidad y que los intercambios positivos reinen en la relación, puesto que son los pilares fundamentales. Además, en terapia daremos un hueco importante a trabajar las habilidades de comunicación y negociación para que la pareja aprenda, a través de la práctica, como conversar y tomar decisiones sin que exista un conflicto inevitable.

La intimidad en la relación es una de las claves fundamentales a atender, ya que al descuidarse se deteriora la comunicación, la confianza, el deseo sexual y las ganas de compartir gustos y pasiones.

Con todo esto a tener en cuenta y sabiendo que cada persona está cargada de historias pasadas, de modelos de familia diferentes, de expectativas, de miedos e inseguridades, podremos trabajar para restablecer el vínculo afectivo que les unía. No dudes en pedir ayuda y nosotros, desde aprenderT adultos Madrid, queremos daros las herramientas necesarias para ello.

pareja

Consejos a tener en cuenta

  1. Evita las cuatro «D»: Descalificarla personalmente, Denigrar sus conductas, Devaluar sus logros y mostrar una actitud Defensiva.
  2. Empatiza: al comenzar una discusión recuerda que probablemente, tu pareja no buscaba fastidiarte con lo que ha dicho o hecho.
  3. Reconoce errores antes de señalar únicamente los de tu pareja.
  4. Marca un objetivo claro en la discusión y no dejes que se desvíe.
  5. Si estás muy enfadado, cansado o bebido, es mejor no discutir. Mejor dejarlo para mañana.
  6. Lo importante es conseguir llegar a un consenso. En pareja, solo se gana una discusión cuando los dos han cedido.
  7. Mantened una vida social, ya sea con los amigos en común o por separado porque siempre es una buena herramienta para encontrar un apoyo y para que la relación sea más dinámica.
  8. Intentad que cada discusión se acabe con una mirada hacia el futuro y que se encuentre una solución al problema planteado.