COMER PARA CALMAR MI ANSIEDAD

¿Te has parado a pensar que últimamente te despiertas por las noches y comes?, ¿o que te dices a ti misma/o que no puedes comer de esa manera?, ¿te prometes que la próxima vez vas a intentar disfrutar de la comida con más calma y saboreándola? Si es este tu caso tal vez sea bueno que conozcas cuál es la relación que existe entre la comida y la ansiedad.

Por eso, hoy queremos hablaros de la dependencia tan estrecha que existe entre los desórdenes de alimentación y la presencia, a su vez, de problemas emocionales. Esto se debe a que cuando no sabemos gestionar una situación tendemos a realizar conductas que compensen ese malestar. Un ejemplo de ello, son las personas que dedican más horas al trabajo si tienen problemas con sus parejas, o aquellos que compran ropa para aliviar la tensión que padecen o, en este caso, se dan atracones de comida para no padecer tanto malestar. Por eso, creemos que es conveniente que uno se pare a pensar cuál es su situación, puesto que se puede llegar a convertir en una adicción.

Tanto los procesos de ansiedad como de depresión, suelen conllevar un aumento o pérdida de peso importante y así, lo reflejan los manuales que nos ayudan a los psicólogos a identificar los problemas de salud mental. Es normal y comprensible que cuando uno se siente angustiado acuda a algo que le sacie y le haga sentirse mejor y sino, ¿por qué existiría el mito que las mujeres acudimos a la tarrina de helado o al chocolate cuando estamos tristes?

Pero no todos caen en estas rutinas, sino que hay personas que son más propensos al estrés o al exceso de preocupaciones, que pueden llegar a generar esa ansiedad por la comida que ya hablábamos. Según el nutricionista Roberto Cabo, es importante que lo primero que hay que hacer es averiguar las causas de esta ansiedad y ver que estrategias de solución se pueden llevar a cabo «O sea, el tema no está en encontrar algo que les quite el hambre, sino en encontrar el porqué de comer tanto». «Es bueno reflexionar sobre las emociones que tenemos, y evitar los sentimientos negativos como los celos, la envidia, la ira, o la necesidad de tener más y más. Por algo cuando nos sentimos felices, solemos decir que estamos satisfechos».

Además, añade que, «la ansiedad por la comida, o por cualquier otra cosa, está ligada a la falta de autoestima. Por eso tenemos que aprender a valorar nuestras virtudes, querernos y aceptarnos como somos. De esta manera conseguiremos sentirnos llenos, satisfechos. Cuando nos sentimos felices, tenemos un mayor control sobre lo que comemos, ya que no dependemos de algo externo para sentirnos satisfechos. Si mantenemos la ilusión por la vida, por aprender y por compartir, la ansiedad por la comida desaparecerá».

Hemos pensado desde aprenderT adultos, a realizar una charla- taller sobre todos estos aspectos y daros ciertas pautas para así mejorar vuestro manejo ante el estrés e incorporar rutinas más saludables que os hagan sentir mejor por dentro y por fuera. Os enseñaremos a no recurrir a la comida para aliviar momentáneamente esas emociones negativas y conocernos estrategias más activas que sí eliminarán ciertas preocupaciones y así no sumar más malestar, por el hecho de comer de manera compulsiva y desmesurada.

De esta manera, queremos animaros a que os apuntéis llamando al 616957025 o al 910290332 o escribiendo a contacto@aprendert.es. Por sólo 15 euros podrás llevarte unos cuantos ejercicios y dinámicas para así afrontar más esa ansiedad ante la comida.

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