APRENDIZAJE = RIESGO + ERROR

Como de una fórmula se tratase, el aprendizaje se entiende como el producto de una situación en la que se hayan dado varios errores para conseguir el resultado esperado y el hecho de que seguir intentándolo y no caer en el hastío, supone un riesgo y mucha valentía.80fb004ef7cd63724d17b7d55f181045

Hemos convivido con una dualidad cultural en la que se premia el acierto (éxito) y se condena el error para convertirlo en fracaso. Y eso se convierte en la principal barrera para progresar y desarrollarnos como personas, porque el no asumir riesgos disminuye claramente nuestra creatividad e innovación.

Uno de los mayores miedos que tenemos los seres humanos es el de equivocarnos, el de no hacer las cosas perfectas, el de hacer el ridículo, ¿pero qué hay detrás de todo eso? Ni más ni menos, son las expectativas que nos marcamos y, en la mayoría de las veces, somos nosotros mismos los que nos autoexigimos demasiado. Esto provoca que aparezca la vergüenza en escena, siendo un sentimiento de vulnerabilidad que hace que te sientas expuesto ante los otros y al sentirte incómodo quieres desaparecer, quedándote paralizado. Como consecuencia de ello, la persona:

  • No se expone a situaciones que no tiene la sensación de controlar.
  • Deja de lado oportunidades nuevas de aprendizaje.
  • Se queda en su zona de confort.
  • Se centra en los detalles negativos, olvidando que hay muchas otras cosas beneficiosas.
  • Aparecen sentimientos como culpabilidad, vergüenza o ansiedad, que provocarán que uno se frene ante nuevos retos.

Edward Thorndike, conocido por ser pionero en la psicología del aprendizaje, descubrió el aprendizaje por ensayo y error, que se define como la adquisición de conocimiento que se da por medio de la exploración y el tanteo hasta que se encuentra una respuesta por la que se recibe un reforzamiento positivo. Así que, tal vez, esta sea una forma adecuada para aprender puesto que supone dar un paso hacia lo desconocido y el hecho de llevar a cabo un proceso de análisis sobre el proceso y el resultado, hace que se quede más guardado en la memoria y que se vuelva a repetir.

Mi intención es que cambies el foco, y empieces a ver el error como una oportunidad de aprendizaje y con esto podrás aprovechar la información que se te den esas equivocaciones como una forma de mejorar. Además, las emociones que se evoquen a partir de ahora serán más parecidas al optimismo, la valentía o la confianza, es decir, la plataforma perfecta para que aparezca la curiosidad o el interés por aprender.

Como consejo final, cuando te veas ante un error, pregúntate:error-aprendizaje

  1. ¿Qué necesitaba aprender y no me había dado cuenta hasta ahora?
  2. ¿Qué he aprendido?
  3. ¿De qué posibilidades me encuentro más cerca?
  4. ¿Cómo aplicaré este nuevo aprendizaje a mi vida?

 

 

Laura Ribagorda Gil

Psicoterapeuta de adultos y de pareja

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